Álvaro Espina (Cortegada, Orense, 1948) del ensayo para debutar en la novela histórica.
Su carrera laboral como consejero de Política Económica en el Ministerio de Economía la ha compaginado con la labor docente universitaria en Historia, Sociología del Bienestar e Historia del Pensamiento.
Se tiene por salmantino de adopción por haber vivido en esta capital desde los dos hasta los 17 años y tenía ganas de transformar en novela histórica la fascinación que le despierta Miguel de Cervantes.
A partir del hallazgo de un cartapacio tras un terremoto en Orán maneja la hipótesis de que podría ser una autobiografía del escritor entre 1566 y 1569, fruto de sus confidencias prolijas a un morisco que las transcribiría del mismo modo que Cervantes atribuye a Hamete Benenjeli la historia de ‘El Quijote’. A ‘Cerbantes en la casa de Éboli’, promete, le seguirá una segunda parte. «En febrero me jubilaré y me dedicaré por completo a escribirla», anuncia quien hoy ha presentado la novela en la librería Oletvm.