Alejandro Quecedo del Val es de Briviesca, una pequeña ciudad de Burgos de apenas 7.000 habitantes. Tiene 19 años y acaba de publicar ‘Gritar lo que está callado’ (De Conatus), una interesante reflexión en 22 capítulos, llena de energía, la energía del descontento de las nuevas generaciones, sobre la crisis ecosocial en que estamos inmersos.
El mensaje del libro está claro: sólo una reconexión con la naturaleza y lo humano puede guiarnos hacia una nueva forma de vida. En la portada del libro se le presenta así: “Un joven activista ecosocial da voz a lo que las Cumbres del Clima silencian”.
Nosotros lo hemos elegido ‘Personaje Asombrario del Año’, en la primera elección de lo que se convertirá en algo muy nuestro y con el aval de alguno de nuestros colaboradores, en este caso la Fundación Ecolec.